Perfil del apostador online en España: quién apuesta y cuánto gasta

Infografía sobre una mesa con gráficos de distribución de apostadores online por edad y género

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La pregunta que más me hacen las personas ajenas al mundo de las apuestas es «¿quién apuesta online en España y cuánto gasta de verdad?». La respuesta que circula en medios suele estar deformada por sesgos — ya sea el sensacionalismo que pinta al apostador como un joven enganchado o el marketing del sector que habla de «usuarios recreativos» sin datos. Los números oficiales de la DGOJ cuentan otra historia, más matizada y más útil para quien quiere situarse objetivamente dentro del colectivo.

En este artículo repaso las cifras oficiales del perfil del apostador online español en 2024 — última edición cerrada del estudio anual de la DGOJ — con especial atención al segmento que practica pádel y a las diferencias por edad y género. Son datos que a mí me han sido útiles para contextualizar el gasto propio y para entender en qué parte del colectivo encaja cada apostador.

Volumen total de apostadores online

El dato macro es claro: hubo 1.991.550 jugadores online activos en España durante 2024, lo que representa un crecimiento interanual del 21,63 por ciento. Casi dos millones de personas con cuenta activa en al menos uno de los operadores con licencia DGOJ a lo largo del año. La cifra confirma una trayectoria de crecimiento sostenido del juego online en España, alineada con el avance de la digitalización del sector en toda Europa.

Este crecimiento tiene lecturas diversas. Por un lado, refleja el avance natural de un producto que sustituye progresivamente al juego presencial — la misma dinámica que se observa en sectores como la banca o el comercio. Por otro, pone el foco sobre el reto de que ese crecimiento se produzca en entornos seguros y con protecciones adecuadas al jugador, algo en lo que la DGOJ y los operadores llevan años trabajando con mayor intensidad.

La CONFAD, en declaraciones recogidas por la DGOJ, subraya que la manipulación de competiciones deportivas erosiona la integridad del deporte y es un atentado a los valores de juego limpio y equidad. Esa frase enmarca bien el contexto en el que crece el sector: crecimiento de usuarios, crecimiento de operaciones y, en paralelo, vigilancia institucional para que el crecimiento no erosione la base del producto.

Jorge Hinojosa, director general de Jdigital, ha señalado que los datos publicados por la DGOJ y por EGBA demuestran que el sector del juego online no solo está en crecimiento, sino que también se encuentra en una fase de consolidación y transformación. La consolidación la ven los usuarios en la calidad creciente de las plataformas; la transformación, en la aparición de nuevos mercados y productos que antes no existían con tanta profundidad — las apuestas en directo de pádel son un buen ejemplo.

Distribución por género

La distribución por género del apostador online español es muy asimétrica y, a diferencia de otros sectores del consumo digital, no ha evolucionado significativamente en los últimos años. Los hombres representan el 83,15 por ciento de los jugadores online y las mujeres el 16,85 por ciento. El ratio se mantiene prácticamente estable año tras año y no da señales de converger.

Esta proporción tiene varias lecturas. Primera: el juego online sigue siendo un producto fuertemente masculinizado, lo que lo diferencia del consumo cultural digital general — donde la brecha de género es mucho menor — y lo acerca a otros sectores tradicionalmente masculinos como el deporte profesional. Segunda: la base femenina, aunque pequeña en proporción, suma más de 335.000 usuarias activas en 2024, una cifra no despreciable para un producto específico.

El gasto medio también difiere por género. El gasto neto medio anual del hombre jugador en 2024 se situó en 740 euros; el de la mujer jugadora, en 538 euros. La diferencia del orden del 30 por ciento se mantiene estable y refleja comportamientos distintos — los hombres suelen tener más rotación de apuestas, tickets más diversos y mayor propensión a modalidades de apuesta deportiva; las mujeres tienden a concentrarse más en casino y modalidades instantáneas.

Para el apostador de pádel en particular, la masculinización es aún más acusada. Los deportes de raqueta y la apuesta deportiva en general atraen a un perfil mayoritariamente masculino, y el pádel no escapa a esa tendencia. La cifra exacta no está desglosada en los informes públicos de la DGOJ pero, por la estructura del producto, es razonable asumir una proporción incluso superior al 85 por ciento masculino en apuestas deportivas específicas de pádel.

Franjas de edad y gasto medio

La distribución por edades y gastos es donde aparecen los datos más ilustrativos. El gasto neto medio anual por franja de edad en 2024 varía de forma muy significativa según el perfil del jugador.

La franja de 18 a 25 años — los «jugadores jóvenes» definidos por el Real Decreto 176/2023 — registró un gasto neto medio de 299 euros anuales. Es la franja con menor gasto absoluto y la más protegida por medidas regulatorias específicas. La razón detrás del gasto bajo es doble: menor capacidad adquisitiva general de esta edad y restricciones publicitarias que limitan la exposición de este perfil a promociones agresivas.

La franja de 26 a 35 años — la de mayor número absoluto de usuarios activos — gasta en torno a los 500-600 euros anuales de media. Es la franja de transición donde ya hay ingresos más estables pero aún no se ha consolidado el comportamiento de apuesta maduro.

La franja de 36 a 45 años eleva el gasto medio a unos 800 euros anuales. Aparece aquí el jugador con ingresos estables, conocimiento del producto y, en algunos casos, comportamientos más arriesgados por la disponibilidad económica.

La franja de 46 a 55 años alcanza el pico del gasto medio con 1.146 euros anuales — casi cuatro veces lo que gasta el jugador joven. Este dato sorprende a quien asume que el apostador problemático es mayoritariamente joven. La realidad estadística muestra que los gastos más altos se concentran en adultos con plena capacidad económica, no en universitarios. Es la franja que más atención requiere desde la perspectiva de juego responsable, aunque la regulación específica se haya enfocado en proteger al segmento más joven.

Por encima de los 55 años el gasto medio vuelve a descender, probablemente por menor adopción tecnológica en los tramos más altos y por patrones de consumo más conservadores.

Jugador joven: marco del RD 176/2023

El Real Decreto 176/2023, de 14 de marzo, definió legalmente como «jugador joven» a toda persona de 25 años o menos y estableció para este perfil un marco de protección reforzada. La elección del umbral en 25 años y no en 21 o 30 responde a un criterio mixto de evidencia científica — la maduración de ciertos circuitos cerebrales relacionados con la evaluación de riesgo continúa hasta los 24-25 años — y de criterio regulatorio conservador.

Las medidas específicas para el jugador joven que ya están plenamente en vigor incluyen pantallas informativas obligatorias al inicio de cada sesión, restricciones publicitarias adicionales, verificación reforzada de identidad y acceso más visible a herramientas de autolimitación. La intención del legislador es actuar preventivamente sobre la franja donde el hábito de juego se puede instalar de forma más problemática.

La paradoja del jugador joven en España es que, siendo el perfil con menos gasto medio — 299 euros anuales —, es también el que más atención regulatoria recibe. La razón está en la evidencia de riesgo: los estudios internacionales muestran que los patrones problemáticos de juego desarrollados antes de los 25 años tienen peor evolución a largo plazo que los que aparecen en edades más adultas. Prevenir antes que lamentar.

Para el apostador joven de pádel, las medidas protectoras no deben verse como obstáculos sino como ayudas estructurales. Las herramientas de autolimitación — depósito máximo diario, tiempo de sesión máximo, pausa temporal — son útiles para cualquier apostador serio, no solo para quien está al borde del problema. Para una visión completa del marco regulatorio y del perfil del apostador español, está disponible la guía de apuestas deportivas de pádel de Parellapa.

¿Cuánto gasta de media un apostador online español al año?
El gasto neto medio anual en 2024 se situó en 706 euros por jugador online activo, con fuertes variaciones según franja de edad y género. Los hombres gastan una media de 740 euros y las mujeres 538 euros. Por edad, los jugadores jóvenes de 18 a 25 años gastan 299 euros, mientras que la franja de 46 a 55 años alcanza 1.146 euros de gasto neto medio anual.
¿Por qué hay más hombres que mujeres entre los jugadores online?
La masculinización del juego online responde a factores culturales, de exposición histórica al producto y de preferencias por modalidades concretas — especialmente la apuesta deportiva. La proporción se mantiene estable en torno al 83 por ciento masculino y 17 por ciento femenino sin señales de convergencia significativa. En apuestas deportivas específicas como las de pádel la proporción masculina es probablemente incluso superior.